Un pokillo de morbo para pasar la semanita !!

Y ahora para las amantes de la leche 'masculina' una buena corridas..
mmmmm me relamo. !!! K rikaaaa en mi carita !!!
Me dejó sacarle esta fotillo con la digital mmmmm ¿ke os parece?-Está bien. Le dije yo, haciéndome la estrecha, aunque mi calentura iba en aumento por segundos.Me desnudé totalmente y continué con mi tarea. A estas alturas su polla había alcanzado un tamaño colosal y no dejaba de manosearme el pecho con sus grandes manazas, lo k me producía una calentura como hacía años k no sentía. Sin pensármelo dos veces agarré su cipote y, abriendo la boca todo lo k podía, lo engullí hasta su mitad, porque era imposible tragárselo entero.
Le di una deliciosa y lenta mamada, por los laterales y luego lo engullía, mmm me llenaba la boca, mientras k con mi mano libre tocaba mi húmeda raja k estaba a punto de explotar. Cuando intuí k estaba a punto de explotar la saqué de la boca y se la cogí con las dos manos, sin llegar a abarcarla en su totalidad debido a su enorme tamaño, incrementando el ritmo de la deliciosa paja k le estaba haciendo. En unos segundos brotó de su falo un enorme torrente de leche espesa y caliente k salió disparada hacia mi cara inundándome. Le terminé de lamer los restos de semen de su polla k aún permanecía medio erecta. Me incorporé situándome frente y restregándome su glande en mi shoshito experimenté uno de los orgasmos mejores de mi vida
Solo de acordarme ya me pongo ..... bueno un besito pa compartir ...
;-) mi amigo ni soñeís compartirlo y no digo porque !!!

Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....
El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..
El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !
La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............
-¡Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!
Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.
¡Jairo había vuelto !. .
El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....
El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.
Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.
Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....
Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............
Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.
Ella no quería
Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....
El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..
El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !
La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............
-¡Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!
Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.
¡Jairo había vuelto !. .
El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....
El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.
Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.
Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....
Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............
Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.
Ella no quería
Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....
El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..
El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !
La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............
-¡Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!
Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.
¡Jairo había vuelto !. .
El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....
El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.
Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.
Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....
Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............
Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.
Ella no quería
Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.