jueves, 25 de septiembre de 2008

La chica de mis sueños


¿Habeís visto a esa chica? -Por favor
El dia 4-Nov-2007, este muchacho ha visto a la chica de sus sueños en el subterráneo del metro en la noche del 4 de Noviembre, en Nueva York, ha sido un fogonazo impactante, se han cruzado sus miradas, como no tiene manera de contactarla y probablemente ya no la vea de nuevo nunca más, ha decidido dibujarla y postear la escena del encuentro en Internet solicitando ayuda para encontrarla.
La misma noche la dibujó, como iba vestida, su sonrisa, su pelo, compró el dominio y subió los dibujos acerca de su futura amada.
Si quereís ver la página:
La página se extiende por del.icio.us y me imagino que sucederá lo mismo en Digg, Furl, ma.gnolia, Mr. Wong, etc.
(Si no sabes de lo que estoy hablando, mejor actualízate, te recomiendo del.icio.us).

Si el muchacho llega a encontrar a la chica de sus sueños va a ser espectacular, y no lo digo por lo romántico del asunto, sino porque sería una prueba más de lo poderosa que es la originalidad (dudo que alguien haya hecho esto antes), o tal vez la originalidad combinada con Internet…

Desde luego la chica no creo que le diga que no ....después de esto

La chica de mis sueños


¿Habeís visto a esa chica? -Por favor
El dia 4-Nov-2007, este muchacho ha visto a la chica de sus sueños en el subterráneo del metro en la noche del 4 de Noviembre, en Nueva York, ha sido un fogonazo impactante, se han cruzado sus miradas, como no tiene manera de contactarla y probablemente ya no la vea de nuevo nunca más, ha decidido dibujarla y postear la escena del encuentro en Internet solicitando ayuda para encontrarla.
La misma noche la dibujó, como iba vestida, su sonrisa, su pelo, compró el dominio y subió los dibujos acerca de su futura amada.
Si quereís ver la página:
La página se extiende por del.icio.us y me imagino que sucederá lo mismo en Digg, Furl, ma.gnolia, Mr. Wong, etc.
(Si no sabes de lo que estoy hablando, mejor actualízate, te recomiendo del.icio.us).

Si el muchacho llega a encontrar a la chica de sus sueños va a ser espectacular, y no lo digo por lo romántico del asunto, sino porque sería una prueba más de lo poderosa que es la originalidad (dudo que alguien haya hecho esto antes), o tal vez la originalidad combinada con Internet…

Desde luego la chica no creo que le diga que no ....después de esto

La chica de mis sueños


¿Habeís visto a esa chica? -Por favor
El dia 4-Nov-2007, este muchacho ha visto a la chica de sus sueños en el subterráneo del metro en la noche del 4 de Noviembre, en Nueva York, ha sido un fogonazo impactante, se han cruzado sus miradas, como no tiene manera de contactarla y probablemente ya no la vea de nuevo nunca más, ha decidido dibujarla y postear la escena del encuentro en Internet solicitando ayuda para encontrarla.
La misma noche la dibujó, como iba vestida, su sonrisa, su pelo, compró el dominio y subió los dibujos acerca de su futura amada.
Si quereís ver la página:
La página se extiende por del.icio.us y me imagino que sucederá lo mismo en Digg, Furl, ma.gnolia, Mr. Wong, etc.
(Si no sabes de lo que estoy hablando, mejor actualízate, te recomiendo del.icio.us).

Si el muchacho llega a encontrar a la chica de sus sueños va a ser espectacular, y no lo digo por lo romántico del asunto, sino porque sería una prueba más de lo poderosa que es la originalidad (dudo que alguien haya hecho esto antes), o tal vez la originalidad combinada con Internet…

Desde luego la chica no creo que le diga que no ....después de esto

viernes, 19 de septiembre de 2008

El beso del socorrista



Juaaaaaanmaaaaaa !! ayuda!! veeeen por favor !!

La mujer muy delgada de unos 70 años, de piel quemada por el sol, yacía en la orilla inerte, la tendí boca arriba, vomitaba algo de agua de modo que torcí su cabeza hacia un lado, dejando que expulsara parte del agua salada alojada en su interior.
Bajé los tirantes de su traje de baño para que no oprimiera su torax, le saqué la dentadura postiza, que andaba ligeramente suelta en su boca de labios amoratados, con el pulgar estiré la lengua hacia abajo, para intentar que el aire fluyera en aquellos pulmones gastados.
Me arrodillé junto a ella, le coloqué una mano en la nuca, la otra en la frente, elevando ligeramente la de la nuca y empujando con la de la frente, su extensión de la cabeza era perfecta, su cabeza no pesaba casi nada.
En esta posición, bajé la mano de la frente hacia la nariz y con dos dedos la ocluí totalmente. Llegué al punto que más me gustaba inspiré todo el aire que pude, ese aire que iba a compartir con esa anciana, apliqué mi boca a la suya y soplé con fuerza.

Fui moderando la cantidad y fuerza de mi soplido, no se como, tenía un sexto sentido que casi sin pensar, me hacia insuflár el aire justo, aunque en este caso mis pulmones hacían todo el trabajo, metiendo a presión el aire en los suyos.
Retiré mi boca y comprobé que salía mi propio aire, el que había depositado con energía y con esperanza, por su boca salía perfectamente, cada 5 segundos, le insuflaba aire, al cabo de 10 inyecciones de aire, noté una reacción espasmódica en su torax y abdomen, un vómito de agua salada y saliva inundó mi cara, sonreí estaba salvada, nada en este mundo era mejor que esto.
Luego sus ojos llorosos, de mirada extraviada, ese agradecimiento visual, lento, entre asustado e incomprensible, había salvado otra vida, el corro de bañistas cuyos rostros reflejaban angustia, me felicitaron, dándome palmadas en la espalda, mientras unos chicos de una ambulancia, se llevaban a la mujer en una camilla, antes de llevársela, ella pasó su mano rugosa por mi rostro.

La verdad es que tenía facilidad para el 'boca a boca', creo que por alguna razón inexplicáble, había entendido perfectamente el comportamiento de los pulmones, podía adaptarme a la respiración de los demás, el secreto era el ritmo, no enviar más aire del necesario, hacer que los pulmones de la víctima, les gustase respirar mi aire, seducirlos con ese oxígeno ya calentito que yo les enviaba, este verano que ya acaba había salvado a doce personas, había conseguido una cierta fama e incluso tenía una oferta para trabajar en una piscina de gente adinerada, luego algunos de aquellos que había salvado sus vidas, me visitaban en la caseta y me traían algún refresco, mientras me explicaban sus proyectos, que ya no fumaban, ni bebían, como si sus pulmones me pertenecieran un poco, en definitiva este trabajo de socorrista en la playa me encantaba.

Aquella tarde, ya estaba cerrando la caseta, en el momento que estaba alojando la llave en la cerradura, se acercó una chica, vestida solo con un bikini, un pareo en la parte inferior y un bolso grande de playa. Era una de las casi ahogadas de este verano, la reconocí inmediatamente, una mujer bastante joven, de frente despejada francamente bella, reconozco que mientras la salvaba en su día, tuve que hacer algún esfuerzo para no fijarme en su cuerpo, en sus curvas de mujer y su piel de bronce.

-Por tu culpa, ya no me gustan los besos de mi novio. Desde que me besaste, sentí tu aire en los pulmones, ahora todos los besos me parecen ridículos.

-Eso será que quizás no te guste tu novio, yo ahí no puedo hacer nada

-No, no, no, he estado besando otros hombres, cada día voy a la discoteca y me dejo besar cada dia con alguien diferente, ya se creen todos que soy la puta de los besos, pero necesito recuperar el sabor de mis besos, no siento nada, no puedo seguir así. Has arruinado mi vida

La verdad es que mientras hablaba, se le escapaban unas lágrimas y le temblaban un poco sus labios, su rostro me encantaba e incluso reconozco que me apeteció besar esos labios tan carnosos.

-Lo siento de veras, perdóname, si lo sé te dejo ahogar.

Bromeé, para eliminar la tensión

-Mira, no se que pensarás, pero quiero besarte, creo que estoy obsesionada desde que me salvaste la vida y quizás si te beso y no noto nada, pues consiga cerrar esta puerta abierta, eliminar esta obsesión que me corroe y rehacer mi vida sentimental.
Será un beso terapeútico no te preocupes, no volveré a molestarte.

La situación me estaba superando, porque realmente estaba asustado y si todos los que habia salvado, venían a reclamar por haberles estropeado sus vidas sentimentales, era tan bella
¿y si la decepcionaba y no volvía a verla nunca más?

-Empujé la puerta de la caseta y la hice pasar, se sentó en la camilla de cuero negro mirándome fijamente .........

Bueno amigos lectores, no se que final ponerle a esta historia .........tengo que enfriarme un poco, (me he obsesionado con la protagonista y no quiero aprovecharme de ella)

El beso del socorrista



Juaaaaaanmaaaaaa !! ayuda!! veeeen por favor !!

La mujer muy delgada de unos 70 años, de piel quemada por el sol, yacía en la orilla inerte, la tendí boca arriba, vomitaba algo de agua de modo que torcí su cabeza hacia un lado, dejando que expulsara parte del agua salada alojada en su interior.
Bajé los tirantes de su traje de baño para que no oprimiera su torax, le saqué la dentadura postiza, que andaba ligeramente suelta en su boca de labios amoratados, con el pulgar estiré la lengua hacia abajo, para intentar que el aire fluyera en aquellos pulmones gastados.
Me arrodillé junto a ella, le coloqué una mano en la nuca, la otra en la frente, elevando ligeramente la de la nuca y empujando con la de la frente, su extensión de la cabeza era perfecta, su cabeza no pesaba casi nada.
En esta posición, bajé la mano de la frente hacia la nariz y con dos dedos la ocluí totalmente. Llegué al punto que más me gustaba inspiré todo el aire que pude, ese aire que iba a compartir con esa anciana, apliqué mi boca a la suya y soplé con fuerza.

Fui moderando la cantidad y fuerza de mi soplido, no se como, tenía un sexto sentido que casi sin pensar, me hacia insuflár el aire justo, aunque en este caso mis pulmones hacían todo el trabajo, metiendo a presión el aire en los suyos.
Retiré mi boca y comprobé que salía mi propio aire, el que había depositado con energía y con esperanza, por su boca salía perfectamente, cada 5 segundos, le insuflaba aire, al cabo de 10 inyecciones de aire, noté una reacción espasmódica en su torax y abdomen, un vómito de agua salada y saliva inundó mi cara, sonreí estaba salvada, nada en este mundo era mejor que esto.
Luego sus ojos llorosos, de mirada extraviada, ese agradecimiento visual, lento, entre asustado e incomprensible, había salvado otra vida, el corro de bañistas cuyos rostros reflejaban angustia, me felicitaron, dándome palmadas en la espalda, mientras unos chicos de una ambulancia, se llevaban a la mujer en una camilla, antes de llevársela, ella pasó su mano rugosa por mi rostro.

La verdad es que tenía facilidad para el 'boca a boca', creo que por alguna razón inexplicáble, había entendido perfectamente el comportamiento de los pulmones, podía adaptarme a la respiración de los demás, el secreto era el ritmo, no enviar más aire del necesario, hacer que los pulmones de la víctima, les gustase respirar mi aire, seducirlos con ese oxígeno ya calentito que yo les enviaba, este verano que ya acaba había salvado a doce personas, había conseguido una cierta fama e incluso tenía una oferta para trabajar en una piscina de gente adinerada, luego algunos de aquellos que había salvado sus vidas, me visitaban en la caseta y me traían algún refresco, mientras me explicaban sus proyectos, que ya no fumaban, ni bebían, como si sus pulmones me pertenecieran un poco, en definitiva este trabajo de socorrista en la playa me encantaba.

Aquella tarde, ya estaba cerrando la caseta, en el momento que estaba alojando la llave en la cerradura, se acercó una chica, vestida solo con un bikini, un pareo en la parte inferior y un bolso grande de playa. Era una de las casi ahogadas de este verano, la reconocí inmediatamente, una mujer bastante joven, de frente despejada francamente bella, reconozco que mientras la salvaba en su día, tuve que hacer algún esfuerzo para no fijarme en su cuerpo, en sus curvas de mujer y su piel de bronce.

-Por tu culpa, ya no me gustan los besos de mi novio. Desde que me besaste, sentí tu aire en los pulmones, ahora todos los besos me parecen ridículos.

-Eso será que quizás no te guste tu novio, yo ahí no puedo hacer nada

-No, no, no, he estado besando otros hombres, cada día voy a la discoteca y me dejo besar cada dia con alguien diferente, ya se creen todos que soy la puta de los besos, pero necesito recuperar el sabor de mis besos, no siento nada, no puedo seguir así. Has arruinado mi vida

La verdad es que mientras hablaba, se le escapaban unas lágrimas y le temblaban un poco sus labios, su rostro me encantaba e incluso reconozco que me apeteció besar esos labios tan carnosos.

-Lo siento de veras, perdóname, si lo sé te dejo ahogar.

Bromeé, para eliminar la tensión

-Mira, no se que pensarás, pero quiero besarte, creo que estoy obsesionada desde que me salvaste la vida y quizás si te beso y no noto nada, pues consiga cerrar esta puerta abierta, eliminar esta obsesión que me corroe y rehacer mi vida sentimental.
Será un beso terapeútico no te preocupes, no volveré a molestarte.

La situación me estaba superando, porque realmente estaba asustado y si todos los que habia salvado, venían a reclamar por haberles estropeado sus vidas sentimentales, era tan bella
¿y si la decepcionaba y no volvía a verla nunca más?

-Empujé la puerta de la caseta y la hice pasar, se sentó en la camilla de cuero negro mirándome fijamente .........

Bueno amigos lectores, no se que final ponerle a esta historia .........tengo que enfriarme un poco, (me he obsesionado con la protagonista y no quiero aprovecharme de ella)

El beso del socorrista



Juaaaaaanmaaaaaa !! ayuda!! veeeen por favor !!

La mujer muy delgada de unos 70 años, de piel quemada por el sol, yacía en la orilla inerte, la tendí boca arriba, vomitaba algo de agua de modo que torcí su cabeza hacia un lado, dejando que expulsara parte del agua salada alojada en su interior.
Bajé los tirantes de su traje de baño para que no oprimiera su torax, le saqué la dentadura postiza, que andaba ligeramente suelta en su boca de labios amoratados, con el pulgar estiré la lengua hacia abajo, para intentar que el aire fluyera en aquellos pulmones gastados.
Me arrodillé junto a ella, le coloqué una mano en la nuca, la otra en la frente, elevando ligeramente la de la nuca y empujando con la de la frente, su extensión de la cabeza era perfecta, su cabeza no pesaba casi nada.
En esta posición, bajé la mano de la frente hacia la nariz y con dos dedos la ocluí totalmente. Llegué al punto que más me gustaba inspiré todo el aire que pude, ese aire que iba a compartir con esa anciana, apliqué mi boca a la suya y soplé con fuerza.

Fui moderando la cantidad y fuerza de mi soplido, no se como, tenía un sexto sentido que casi sin pensar, me hacia insuflár el aire justo, aunque en este caso mis pulmones hacían todo el trabajo, metiendo a presión el aire en los suyos.
Retiré mi boca y comprobé que salía mi propio aire, el que había depositado con energía y con esperanza, por su boca salía perfectamente, cada 5 segundos, le insuflaba aire, al cabo de 10 inyecciones de aire, noté una reacción espasmódica en su torax y abdomen, un vómito de agua salada y saliva inundó mi cara, sonreí estaba salvada, nada en este mundo era mejor que esto.
Luego sus ojos llorosos, de mirada extraviada, ese agradecimiento visual, lento, entre asustado e incomprensible, había salvado otra vida, el corro de bañistas cuyos rostros reflejaban angustia, me felicitaron, dándome palmadas en la espalda, mientras unos chicos de una ambulancia, se llevaban a la mujer en una camilla, antes de llevársela, ella pasó su mano rugosa por mi rostro.

La verdad es que tenía facilidad para el 'boca a boca', creo que por alguna razón inexplicáble, había entendido perfectamente el comportamiento de los pulmones, podía adaptarme a la respiración de los demás, el secreto era el ritmo, no enviar más aire del necesario, hacer que los pulmones de la víctima, les gustase respirar mi aire, seducirlos con ese oxígeno ya calentito que yo les enviaba, este verano que ya acaba había salvado a doce personas, había conseguido una cierta fama e incluso tenía una oferta para trabajar en una piscina de gente adinerada, luego algunos de aquellos que había salvado sus vidas, me visitaban en la caseta y me traían algún refresco, mientras me explicaban sus proyectos, que ya no fumaban, ni bebían, como si sus pulmones me pertenecieran un poco, en definitiva este trabajo de socorrista en la playa me encantaba.

Aquella tarde, ya estaba cerrando la caseta, en el momento que estaba alojando la llave en la cerradura, se acercó una chica, vestida solo con un bikini, un pareo en la parte inferior y un bolso grande de playa. Era una de las casi ahogadas de este verano, la reconocí inmediatamente, una mujer bastante joven, de frente despejada francamente bella, reconozco que mientras la salvaba en su día, tuve que hacer algún esfuerzo para no fijarme en su cuerpo, en sus curvas de mujer y su piel de bronce.

-Por tu culpa, ya no me gustan los besos de mi novio. Desde que me besaste, sentí tu aire en los pulmones, ahora todos los besos me parecen ridículos.

-Eso será que quizás no te guste tu novio, yo ahí no puedo hacer nada

-No, no, no, he estado besando otros hombres, cada día voy a la discoteca y me dejo besar cada dia con alguien diferente, ya se creen todos que soy la puta de los besos, pero necesito recuperar el sabor de mis besos, no siento nada, no puedo seguir así. Has arruinado mi vida

La verdad es que mientras hablaba, se le escapaban unas lágrimas y le temblaban un poco sus labios, su rostro me encantaba e incluso reconozco que me apeteció besar esos labios tan carnosos.

-Lo siento de veras, perdóname, si lo sé te dejo ahogar.

Bromeé, para eliminar la tensión

-Mira, no se que pensarás, pero quiero besarte, creo que estoy obsesionada desde que me salvaste la vida y quizás si te beso y no noto nada, pues consiga cerrar esta puerta abierta, eliminar esta obsesión que me corroe y rehacer mi vida sentimental.
Será un beso terapeútico no te preocupes, no volveré a molestarte.

La situación me estaba superando, porque realmente estaba asustado y si todos los que habia salvado, venían a reclamar por haberles estropeado sus vidas sentimentales, era tan bella
¿y si la decepcionaba y no volvía a verla nunca más?

-Empujé la puerta de la caseta y la hice pasar, se sentó en la camilla de cuero negro mirándome fijamente .........

Bueno amigos lectores, no se que final ponerle a esta historia .........tengo que enfriarme un poco, (me he obsesionado con la protagonista y no quiero aprovecharme de ella)

jueves, 18 de septiembre de 2008

Palabras que hierven

Palabras que tu pronuncias
que hierven porque son tuyas.....

Cuesta digerirlas, reconozco que no me dejan indiferente,
tus palabras me hacen tiritar de placer o rugir de odio por la impotencia.
Es dificil oirlas, sin que mis sentidos me desobedezcan



y salten obedientes escuchando y leyendo con una sensibilidad extrema.




Estan llenas del sentido que falta en mi vida apresurada.
Manos frías y palabras calientes, manos heladas, ausentes de roces,



perdidas en el tiempo y conscientes de mis temores a los abismos.
Esas manos frías son el puente para hacer de nuestras vidas,
conjuntos hermosos de sensaciones,



palabras, claves que abren laberintos intríncados, oscuros, pérdidos de nuestras mentes,
buscando esos sentimientos ahogados y adormecidos por la monotonía.

Se acerca el Otoño, el dia 22 ya a la vuelta de la esquina,



ahora, otra estación que cambia,
cada cambio me trae tu ausencia, es inevitable
los escenarios cambian ....



los árboles y sus hojas verdes
que luego se volverán rojas, marrones
Y se posaran dulcemente en los caminos de hojas caídas, crujientes,



escenarios silenciosos ..... cómplices
que nos ocultaran entre besos robados,
disfrutando tanto, al pisarlas lentamente y sonoramente,
notando como ceden bajo el peso, marcando el ritmo de unos pasos,
las piso, intento oir tus pisadas en mi mente, ¿como serán?
¿serán como las imagino?
Imagino tu cuerpo retorcerse, quebrándolas como el sonoro y metálico crepitar del fuego,



en tu espalda desnuda unas hojas rojas oscuras, fusionadas a tu sudor perlado.



me gusta despegarlas de tus espalda y ver la marca de sus pequeños nervios,



las deposito cuidadosamente en el suelo, respetando su lugar, en la silueta de las curvas de tu espalda.



Son hojas tranquilas, silenciosas



Cada vez que pasemos por ahí ellas silenciosas y quebradas nos hablaran de amor pasado y del desorden del deseo.
Manos frías, ventanas empañadas del calor del hogar,
me quedo en blanco pensando en cuales serán las palabras que alegren tu alma, que agiten las mariposas de tu estómago, la corriente eléctrica que te haga morderte los labios suavemente.
Te escribo palabra a palabra para encontrar en mis entrañas la novela que aun no he escrito, en la cuál tu eres mi protagonista, la mujer de las manos frías y el collar de piedras de luna azules.

Manos frías que te buscan en mi cuerpo a tientas, te abrazan,
Septiembre acaba ya, otro més mas, el caluroso verano se va, vuelven a cambiar de color las hojas, adiós al verano, bienvenido el invierno, los árboles se cierran sobre si mismos, tornan sus verdes hojas se conjugan al pasar entre ocres y marrones y amarillos confundidos.


Manos frías que escriben despacio, recreándose en el papel, retoman el color de vida mientras están activas en medio del frío y arden cuando las palabras te arrastran hacia mi.


Y releo y releo, imaginando tus ojos ávidos de palabras y lecturas entre líneas, la sorpresa de la carta no esperada

Te quiero, con todos los latidos posibles antes de que el corazón explote
fuerzo mi corazón al máximo, para quererte más.
con la sangre corriendo vertiginosa a través de las venas
con cada pensamiento, siempre estas ahí.
con todo el aire que cabe en mis pulmones a punto de reventar.
Te quiero porque sabes querer de verdad.
Porque eres auténtica.
Porque no eres igual a nadie.
Porque hace sol
Porque me gusta la vida
Y porque me haces odiar la vida si no estas a mi lado.
No digas nunca más que rompo tu corazón, me haces sufrir.
Tengo mis momentos malos
mis dias pérdidos
mis dias pasados vividos
mis senderos de aprendiz de hombre
y tu ahí haciéndome ser mejor.


Este texto es propio, esta refundido antigua web SenS


Palabras que hierven

Palabras que tu pronuncias
que hierven porque son tuyas.....

Cuesta digerirlas, reconozco que no me dejan indiferente,
tus palabras me hacen tiritar de placer o rugir de odio por la impotencia.
Es dificil oirlas, sin que mis sentidos me desobedezcan



y salten obedientes escuchando y leyendo con una sensibilidad extrema.




Estan llenas del sentido que falta en mi vida apresurada.
Manos frías y palabras calientes, manos heladas, ausentes de roces,



perdidas en el tiempo y conscientes de mis temores a los abismos.
Esas manos frías son el puente para hacer de nuestras vidas,
conjuntos hermosos de sensaciones,



palabras, claves que abren laberintos intríncados, oscuros, pérdidos de nuestras mentes,
buscando esos sentimientos ahogados y adormecidos por la monotonía.

Se acerca el Otoño, el dia 22 ya a la vuelta de la esquina,



ahora, otra estación que cambia,
cada cambio me trae tu ausencia, es inevitable
los escenarios cambian ....



los árboles y sus hojas verdes
que luego se volverán rojas, marrones
Y se posaran dulcemente en los caminos de hojas caídas, crujientes,



escenarios silenciosos ..... cómplices
que nos ocultaran entre besos robados,
disfrutando tanto, al pisarlas lentamente y sonoramente,
notando como ceden bajo el peso, marcando el ritmo de unos pasos,
las piso, intento oir tus pisadas en mi mente, ¿como serán?
¿serán como las imagino?
Imagino tu cuerpo retorcerse, quebrándolas como el sonoro y metálico crepitar del fuego,



en tu espalda desnuda unas hojas rojas oscuras, fusionadas a tu sudor perlado.



me gusta despegarlas de tus espalda y ver la marca de sus pequeños nervios,



las deposito cuidadosamente en el suelo, respetando su lugar, en la silueta de las curvas de tu espalda.



Son hojas tranquilas, silenciosas



Cada vez que pasemos por ahí ellas silenciosas y quebradas nos hablaran de amor pasado y del desorden del deseo.
Manos frías, ventanas empañadas del calor del hogar,
me quedo en blanco pensando en cuales serán las palabras que alegren tu alma, que agiten las mariposas de tu estómago, la corriente eléctrica que te haga morderte los labios suavemente.
Te escribo palabra a palabra para encontrar en mis entrañas la novela que aun no he escrito, en la cuál tu eres mi protagonista, la mujer de las manos frías y el collar de piedras de luna azules.

Manos frías que te buscan en mi cuerpo a tientas, te abrazan,
Septiembre acaba ya, otro més mas, el caluroso verano se va, vuelven a cambiar de color las hojas, adiós al verano, bienvenido el invierno, los árboles se cierran sobre si mismos, tornan sus verdes hojas se conjugan al pasar entre ocres y marrones y amarillos confundidos.


Manos frías que escriben despacio, recreándose en el papel, retoman el color de vida mientras están activas en medio del frío y arden cuando las palabras te arrastran hacia mi.


Y releo y releo, imaginando tus ojos ávidos de palabras y lecturas entre líneas, la sorpresa de la carta no esperada

Te quiero, con todos los latidos posibles antes de que el corazón explote
fuerzo mi corazón al máximo, para quererte más.
con la sangre corriendo vertiginosa a través de las venas
con cada pensamiento, siempre estas ahí.
con todo el aire que cabe en mis pulmones a punto de reventar.
Te quiero porque sabes querer de verdad.
Porque eres auténtica.
Porque no eres igual a nadie.
Porque hace sol
Porque me gusta la vida
Y porque me haces odiar la vida si no estas a mi lado.
No digas nunca más que rompo tu corazón, me haces sufrir.
Tengo mis momentos malos
mis dias pérdidos
mis dias pasados vividos
mis senderos de aprendiz de hombre
y tu ahí haciéndome ser mejor.


Este texto es propio, esta refundido antigua web SenS


Palabras que hierven

Palabras que tu pronuncias
que hierven porque son tuyas.....

Cuesta digerirlas, reconozco que no me dejan indiferente,
tus palabras me hacen tiritar de placer o rugir de odio por la impotencia.
Es dificil oirlas, sin que mis sentidos me desobedezcan



y salten obedientes escuchando y leyendo con una sensibilidad extrema.




Estan llenas del sentido que falta en mi vida apresurada.
Manos frías y palabras calientes, manos heladas, ausentes de roces,



perdidas en el tiempo y conscientes de mis temores a los abismos.
Esas manos frías son el puente para hacer de nuestras vidas,
conjuntos hermosos de sensaciones,



palabras, claves que abren laberintos intríncados, oscuros, pérdidos de nuestras mentes,
buscando esos sentimientos ahogados y adormecidos por la monotonía.

Se acerca el Otoño, el dia 22 ya a la vuelta de la esquina,



ahora, otra estación que cambia,
cada cambio me trae tu ausencia, es inevitable
los escenarios cambian ....



los árboles y sus hojas verdes
que luego se volverán rojas, marrones
Y se posaran dulcemente en los caminos de hojas caídas, crujientes,



escenarios silenciosos ..... cómplices
que nos ocultaran entre besos robados,
disfrutando tanto, al pisarlas lentamente y sonoramente,
notando como ceden bajo el peso, marcando el ritmo de unos pasos,
las piso, intento oir tus pisadas en mi mente, ¿como serán?
¿serán como las imagino?
Imagino tu cuerpo retorcerse, quebrándolas como el sonoro y metálico crepitar del fuego,



en tu espalda desnuda unas hojas rojas oscuras, fusionadas a tu sudor perlado.



me gusta despegarlas de tus espalda y ver la marca de sus pequeños nervios,



las deposito cuidadosamente en el suelo, respetando su lugar, en la silueta de las curvas de tu espalda.



Son hojas tranquilas, silenciosas



Cada vez que pasemos por ahí ellas silenciosas y quebradas nos hablaran de amor pasado y del desorden del deseo.
Manos frías, ventanas empañadas del calor del hogar,
me quedo en blanco pensando en cuales serán las palabras que alegren tu alma, que agiten las mariposas de tu estómago, la corriente eléctrica que te haga morderte los labios suavemente.
Te escribo palabra a palabra para encontrar en mis entrañas la novela que aun no he escrito, en la cuál tu eres mi protagonista, la mujer de las manos frías y el collar de piedras de luna azules.

Manos frías que te buscan en mi cuerpo a tientas, te abrazan,
Septiembre acaba ya, otro més mas, el caluroso verano se va, vuelven a cambiar de color las hojas, adiós al verano, bienvenido el invierno, los árboles se cierran sobre si mismos, tornan sus verdes hojas se conjugan al pasar entre ocres y marrones y amarillos confundidos.


Manos frías que escriben despacio, recreándose en el papel, retoman el color de vida mientras están activas en medio del frío y arden cuando las palabras te arrastran hacia mi.


Y releo y releo, imaginando tus ojos ávidos de palabras y lecturas entre líneas, la sorpresa de la carta no esperada

Te quiero, con todos los latidos posibles antes de que el corazón explote
fuerzo mi corazón al máximo, para quererte más.
con la sangre corriendo vertiginosa a través de las venas
con cada pensamiento, siempre estas ahí.
con todo el aire que cabe en mis pulmones a punto de reventar.
Te quiero porque sabes querer de verdad.
Porque eres auténtica.
Porque no eres igual a nadie.
Porque hace sol
Porque me gusta la vida
Y porque me haces odiar la vida si no estas a mi lado.
No digas nunca más que rompo tu corazón, me haces sufrir.
Tengo mis momentos malos
mis dias pérdidos
mis dias pasados vividos
mis senderos de aprendiz de hombre
y tu ahí haciéndome ser mejor.


Este texto es propio, esta refundido antigua web SenS


sábado, 13 de septiembre de 2008

No debiera estar pasando

Me desperté angustiado por culpa de que mi boca estaba cosida, mis labios secos pegados entre si, tenía mucha sed y deseé un trago de cerveza fresca, la garganta estaba pastosa, la saliva evaporada asomaba en la comisura de los labios, pasé la lengua para diluir esa especie de pegamento que sellaba mis bordes carnosos, me faltó el aire de repente como si algo habitual como respirar fallara y di un respingo, el traqueteo del tren me devolvió a la realidad, muchas gotas deslizantes de lluvia en los cristales, vaho en su interior, el sonido rítmico de las traviesas, en un movimiento, mis hombros toparon con los de la viajera que estaba sentada a mi lado, no hizo ningún gesto para separarse.
Podía ver el reflejo de sus labios carmín en la ventanilla, la oscuridad exterior convertía en un extraño espejo que combinaba los paisajes de árboles oscuros que pasaban a mil por hora, la Luna al fondo y no se por qué razón, sonreía sola con la mirada pérdida en la ventana, mirando lejos pero no viendo nada.
Es curioso, porque había soñado la situación que estaba viviendo, que estaba en un tren nocturno, en un compartimento con 6 personas que prácticamente se tocaban con las rodillas, las mantas que llevábamos encima de las piernas por el frío, hacían que según los movimientos pendulares del vagon, provocaban el pequeño choque inevitable de rodillas e incluso muslos (a veces me entretiene divagar acerca de como son las piernas a partir de estos roces fortuitos, según su dureza, longitud, si son musculosas, blanditas ...)
De repente en el estado hipnótico que precede, a las cabezadas previas al sueño, en mi estado había notado una presión bajo mi bragueta, luego pude deducir que era una mano deslizándose bajo mis pantalones, a mi izquierda estaba un chico joven y rubio muy bien parecido y a la derecha una mujer, bastante bella, de facciones redondeadas y labios carnosos. Delante estaba un matrimonio de mediana edad y una hija de unos 14 años, con la naricilla pegada al cristal de la ventanilla, las caricias no me desgradaban, eran inexpertas, sin buscar un objetivo, simplemente exploratorias, no me había atrevido a protestar ni levantarme, no fuera que acusase a quien no era, o que lo negasen todos y me acusasen de invertarme cosas que no pueden estar pasando y pasar por pervertido, no sabía quién me estaba tocando, primero suavemente el vientre, el ombligo, luego el inicio del tronco del pene con el dorso de la mano.
Diré que en principio no sé si soy bisexual y también me pregunto si en un caso así, podría decidir si me gusta o no, en función de quien era el autor de tan deliciosas caricias, pero llegué a la conclusión que como no debía estar pasando lo mejor era no montar ningún escandalo. Ojalá fuera la chica, la miré, miré a todos, nos mirábamos entre si, nadie profería palabra alguna, ni gesto delator, luego en mi sueño notaba como si me bajaran la piel y muy dulcemente me masturbasen, al cabo de no se cuanto noté como un líquido caliente me resbalaba por mis muslos.


-Oye perdona. tengo curiosidad ¿No viajaban con nosotros 4 personas más?
-Bueno después de la que montaste, llamaron al revisor y se lió una buena
-¿Qué monté qué?
-Pues, nos llenaste de leche bajo las mantas, parece ser que tuviste una polución nocturna. Como dormías profundamente se fueron indignados.
-¿Entonces no fuiste tu?
-Lo siento pero no, soy lesbiana.

Levanté de golpe la manta que aún cubría nuestras piernas, ahí estaba la prueba del delito, mi polla aún pelada, goteante al descubierto, en medio del pantalón con todos los botones desabrochados y una mancha oscura a la altura de la entrepierna. Había tenido mi primera experiencia con alguién de mi propio sexo, ya era bisexual.......


jueves, 11 de septiembre de 2008

Devolviendo la mirada

-¿ Pero que miras ?. ¡ No me haces caso !

Desde hace unos minutos, mi vista enfocaba un rostro de mujer sonriente, entre las múltiples cabezas de aquel restaurante atiborrado de gente, no se porqué miraba curioseando, mientras mi pareja me hablaba sobre unas interesantísimas reformas en la oficina de su trabajo.
Yo había encontrado una ventana, una distracción entre aquellas cabezas que me desconectaba de la conversación y del escenario....
Entonces sucedió algo, percibí que me miraban fijamente, descubrí que me estaba clavando los ojos, pensé que distraidamente, al devolverle la mirada, respondió con una mirada fija intensa sin pestañear y una sonrisa deliciosa.
Tengo que reconocer que me impactó, me recordó mucho a una amante, que tiene sus mismos rasgos, esa mujer, está alojada permanentemente en mi mente y no me la puedo quitar de la cabeza, me excito solo pensar en ella. El caso es que estaba sentada ligeramente de lado a una mesa de distancia, su pareja espalda con espalda con la mía pero en diagonal.......

No se por que pero sentí que se ponía nerviosa cuando la miraba, pero lo raro es que no apartaba la mirada, luego miraba a su pareja, y su rostro se tornaba mas serio, jugaba con el pan, con las copas vacías y al cabo de unos minutos de miradas revoloteantes volvía a fijarse en mi, la situación me incomodaba pero me divertía me lo estaba pasando en grande fantaseando con los pensamientos que podía tener ella.
Pedimos la comida y yo pedí una cerveza 'Estrella Dorada' en botellín. Ella pidió una cocacola. De modo que empecé a jugar con la copa llena de cerveza en mis labios mientras la miraba, dejaba que la espuma tocase mis labios, que bajase por el cristal, mientras pasaba un poco la lengua por el borde, pero ella en lugar de incomodarse, metió el botellín en la boca y lo sacó lentamente, varias veces dejando que sus labios se doblaran voluptuosamente, abrazando el cuello de la botellas, sin dejar de mirar de reojo, yo ahora no podía parar de observar aquello, pensando en mi amante y en otras cosas, esto se había convertido en un juego peligroso, me arriesgaba a que su marido se molestara y mi pareja me pillara jugando con la vecina de la mesa de al lado, ella jugaba con la aparte de arriba de la botella rozando sus dedos suavemente por la botella manteniendo una mirada extraviada, sabía que estaba jugando conmigo.

Llevaba ya tres cervezas, no paraba de beber, pues era la situación en la que mejor podía disimular mis miradas, estaba como nervioso y excitado al máximo, mi mirada y mis contestaciones ya no tenían ningún sentido, el alcohol en mi sangre se había aliado a esta situación y me estaba alterando.


-Depende -¿ Pero como que depende ? te estoy preguntando si me sienta bien este peinado


-¿Quieres hacerme más caso?


-Puede que si, puede que no....


Me cansé de parecer un memo, ahora la pondría yo nerviosa a ella, notaba que ella tampoco podía seguir su conversación coherentemente en su propia mesa, le aburría, a saber que estaría pensando, pero sinceramente me daba igual, mi intención ahora solo era desestabilizarla y jugar con mi mente imaginando que era mi amada.
En el momento que me vuelve a mirar en un momento de distracción, zasss le lanzé un guiño uuff !!!. Por un momento se intercambiaron los papeles ahora la que había perdido la cordura era ella, le cayó la servilleta y luego con el codo tiró la botella al plato de pulpitos con salsa, casi se le cae, se había autodelatado sola.



Acababa de entrar en el juego !!!!. Por finnnnnnnnn !!!
Ahora ya sabíamos las reglas, se prometía una velada interesante, ella quería jugar, así que se relajó apoyó su espalda en la silla y cuando nadie la veía, me puso una mirada seductora mientras apartaba su pelo del cuello con su mano bajándola suavemente por su cuerpo, aquello se estaba poniendo complicado.
Me entró una risa nerviosa, por que tenia que llevar mi conversación en mi mesa y a la vez estar a la ataque con la otra mesa. Así nos pasamos toda la noche entre gestos y risas toda la cena yo imaginando que era ella (le encantan estos juegos), y cuando mas pensaba en que ojala fuera ella, mas me excitaba, notaba como mi polla, estaba abriéndose paso en el pantalón, se iba bombeando en pequeñas contracciones, cada vez mas fuera, debía abrir las piernas para que no se me cortara la respiración, buffff, y la muy cabronceta, veía eso perfectamente, se percataba de mi paquete inflamado, debajo de la mesa y me daba mas combustible para seguir haciéndome sufrir, yo cada vez tenía mas ganas de agarrármela y sentir el roce de mis manos, notaba como si palpitara solo como si fuera acariciada, entonces pude detectar en ella algunos movimientos de caderas extraños y como con sus manos se rozaba los muslos por encima del vestido, como si lo alisara por encima.


Estaba super empalmado cuando llego el postre los dos habíamos pedido lo mismo yo pedí una tarta de chocolate con nata y ella a los pocos minutos le trajeron lo mismo, intente comérmelo lo mas juguetón posible manchándome los dedos sin querer, pero a conciencia y chupando ruidosamente mis dedos para limpiar el chocolate.


Sentía como ella me miraba cuando chupaba el chocolate y estoy segura que en mas de un momento deseó no haber empezado aquel juego......Entonces a ella jugando con la tarta, aparentemente le cayó o más bien se tiró un buen trozo en el escote, toda la piel entre sus pechos, se llenó de un chocolate negro y resbaloso, pegó un gritito y su marido solícito, con una servilleta intentó limpiarla, ella se inclinó hacia delante y estiró del escote hacia afuera para que el pudiera limpiar y además alimentar mi vista, cada vez estiraba más los tirantes hacia fuera, hasta que una teta saltó suavemente......ella sonreía y se tomó todo su tiempo en meterla, primero la limpió, la tomó acariciandola suavemente y la alojó ente su vestido.

Entonces ya no pude más, grité y grité, mas bien diría que me salió un aullido que anuló la música del local, e interrumpió todas las conversaciones, el resto es fácil de entender, me echaron del restaurante por escándalo público y mi pareja me dejó, ayudó bastante que al levantarme apareciese totalmente empalmado, con todo mi rostro y camisa lleno de chocolate y nata, oliendo a alcohol, en medio de aquellos aullidos espantosos.

Fuera el suje

  <