sábado, 11 de octubre de 2008

El palito del yogurt

Era una tarde de lluvia, una de esas tardes en las que el cielo se viste de gris y derrama un torrente de lágrimas, el caso es que deseaba ponerme bajo cubierto, pués el viento invernal, entraba bajo la ropa mojada, por lo que aceleré el paso.

Irrumpí de golpe, entrando por la inercia de mi entrada, en aquella desvencijada oficina de detectives, la puerta estaba abierta no había nadie, me acerqué lentamente al mostrador....
De repente como un resorte salió ella, su pelo rubio ligeramente alborotado y algún botón de su blusa desabrochado, estaba agachada y ahora me mostraba su cara predispuesta a escucharme, pero un momento .....


¿Qué es esto? ... Al principio no me fijé, pero ahora veo sus labios carmín llenos de un liquido espeso, blanco y con grumos, normalmente busco explicaciones lógicas para las cosas, pero que tuviera un palito de una piruleta entre los dientes me desconcertó por completo, ahora estaba preguntándome como se debía hacer "eso" con un palito de piruleta en la boca.
¿Acaso seria doloroso?, me prometí probarlo en alguna ocasión.

El caso es que presenté los papeles y pruebas de mi caso, colocándolas cuidadosamente encima de la mesa, de repente una de aquellas gotas blancas y densas calló sobre mi contrato, la chica aterrorizada se toco los labios, su cara se puso a competir con el carmín de los labios, hasta que estos parecían pálidos y para arreglarlo se puso a autolimpiarse con lametazos.

Naturalmente el resultado resultó grotesco, ahora toda la parte que rodeaba a sus hermosos labios, estaban llenos de aquellos grumos blancos y parte del mostrador (y mis papeles) estaban llenos de ese líquido. Desde luego la técnica del palito debía ser muy efectiva.
En aquel momento llegó una señora de mediana edad, vestida de negro, me miró aterrorizada, con mis dedos en la boca intenté explicarle que yo no tenia nada que ver y avancé hacia ella, en aquel momento gritó despavorida y empezó a gritarme llamándome pervertido y preguntándome si me creía que esta agencia era un PutiClub, no recuerdo nada más, parece ser que un golpe con un paraguas me desactivó el cerebro.....





----- o O o ------


Muy buenos días amigos visitantes:
Estoy desde un rato intentando tomar un yogurt en el trabajo. Digo intentando porque esta mañana se me ocurrió llevarme un yogurt y así poder desayunar algo, pero con las prisas me he olvidado llevarme una cucharilla. Así que me las he ingeniado para tomármelo sin cuchara, pero antes de eso hay que removerlo para que se vuelva líquido.

Pues bien, después de desechar cualquier tipo de objeto que pueda llevar gérmenes oficinescos (bolis, abrecartas..incluso un clip abierto) busco, busco y por mas que busco no encuentro nada que sirva lo mínimo para remover.

Ahora rebuscando en el bolso, he encontrado una piruleta que me regalaron ayer. No hay más que hablar. Al fin y al cabo, lleva palo. El yogurt es natural y a mí sin azúcar no me gusta, acabo de encontrar por los cajones de mi puesto un sobrecillo de azúcar, ¡¡viva!!

Problemas ...Ejem... el palo de la piruleta no llega hasta el fondo del envase por lo que remuevo el azúcar y está demasiado dulce por arriba. Seguro que por el fondo no me va a gustar.

Es verdad, no me gusta. Pero me lo bebo porque no tengo otra cosa. Nadie se ha dado cuenta, bien...

Imaginaros que ahora, mientras yo estoy aquí con mi yogurt y mi piruleta, en tal situación, apareciera un cliente. Espero que al menos, no me encontrara justo en el momento en que chupo el palito de la piruleta. Eso ya sería demasiado Bridget-Jones.

No he podido resistirme, y me he puesto a relamer el interior. Siempre lo hago con las natillas de chocolate. En este caso, me he pringado más que con las natillas....,me levanto sigilosa..., mirando de un lado a otro. De repente escucho:

- Sta.¿ Podía ayudarme?...

Diossssss, que bochorno. Le miré desconcertada. Su cara era un signo de interrogación.
Tierra trágame .... Pensé mirándole, e inmediatamente saqué el palito de la piruleta de los labios. El respondió a mi gesto con una expresión de sorpresa mientras gotas de yogurt caían esparcidas encima de sus papeles.

Me llevé la mano a los labios.... ohhhhhh , estaba empapada de yogurt. Para salir de aquella situación bochornosa, se me ocurre , nada más nada menos intentar limpiarlo con la lengua

¿En que estaría yo pensando, para hacer semejante estupidez?

Entonces el resto pasó en cuestión de segundos., Marta ( la jefa ) entró inesperadamente, abrió los ojos de par en par, sacó un paraguas que alguien había dejado olvidado en el paragüero hacía años, y le propinó tal golpe que el pobre hombre, solo tubo tiempo a llevarse las manos a la cabeza , mientras su cuerpo se desplomaba sobre el suelo.

La parte del relato femenina, se la debo a Amie puesto que al ser chica le dá más realismo a la situación ;-)

El palito del yogurt

Era una tarde de lluvia, una de esas tardes en las que el cielo se viste de gris y derrama un torrente de lágrimas, el caso es que deseaba ponerme bajo cubierto, pués el viento invernal, entraba bajo la ropa mojada, por lo que aceleré el paso.

Irrumpí de golpe, entrando por la inercia de mi entrada, en aquella desvencijada oficina de detectives, la puerta estaba abierta no había nadie, me acerqué lentamente al mostrador....
De repente como un resorte salió ella, su pelo rubio ligeramente alborotado y algún botón de su blusa desabrochado, estaba agachada y ahora me mostraba su cara predispuesta a escucharme, pero un momento .....


¿Qué es esto? ... Al principio no me fijé, pero ahora veo sus labios carmín llenos de un liquido espeso, blanco y con grumos, normalmente busco explicaciones lógicas para las cosas, pero que tuviera un palito de una piruleta entre los dientes me desconcertó por completo, ahora estaba preguntándome como se debía hacer "eso" con un palito de piruleta en la boca.
¿Acaso seria doloroso?, me prometí probarlo en alguna ocasión.

El caso es que presenté los papeles y pruebas de mi caso, colocándolas cuidadosamente encima de la mesa, de repente una de aquellas gotas blancas y densas calló sobre mi contrato, la chica aterrorizada se toco los labios, su cara se puso a competir con el carmín de los labios, hasta que estos parecían pálidos y para arreglarlo se puso a autolimpiarse con lametazos.

Naturalmente el resultado resultó grotesco, ahora toda la parte que rodeaba a sus hermosos labios, estaban llenos de aquellos grumos blancos y parte del mostrador (y mis papeles) estaban llenos de ese líquido. Desde luego la técnica del palito debía ser muy efectiva.
En aquel momento llegó una señora de mediana edad, vestida de negro, me miró aterrorizada, con mis dedos en la boca intenté explicarle que yo no tenia nada que ver y avancé hacia ella, en aquel momento gritó despavorida y empezó a gritarme llamándome pervertido y preguntándome si me creía que esta agencia era un PutiClub, no recuerdo nada más, parece ser que un golpe con un paraguas me desactivó el cerebro.....





----- o O o ------


Muy buenos días amigos visitantes:
Estoy desde un rato intentando tomar un yogurt en el trabajo. Digo intentando porque esta mañana se me ocurrió llevarme un yogurt y así poder desayunar algo, pero con las prisas me he olvidado llevarme una cucharilla. Así que me las he ingeniado para tomármelo sin cuchara, pero antes de eso hay que removerlo para que se vuelva líquido.

Pues bien, después de desechar cualquier tipo de objeto que pueda llevar gérmenes oficinescos (bolis, abrecartas..incluso un clip abierto) busco, busco y por mas que busco no encuentro nada que sirva lo mínimo para remover.

Ahora rebuscando en el bolso, he encontrado una piruleta que me regalaron ayer. No hay más que hablar. Al fin y al cabo, lleva palo. El yogurt es natural y a mí sin azúcar no me gusta, acabo de encontrar por los cajones de mi puesto un sobrecillo de azúcar, ¡¡viva!!

Problemas ...Ejem... el palo de la piruleta no llega hasta el fondo del envase por lo que remuevo el azúcar y está demasiado dulce por arriba. Seguro que por el fondo no me va a gustar.

Es verdad, no me gusta. Pero me lo bebo porque no tengo otra cosa. Nadie se ha dado cuenta, bien...

Imaginaros que ahora, mientras yo estoy aquí con mi yogurt y mi piruleta, en tal situación, apareciera un cliente. Espero que al menos, no me encontrara justo en el momento en que chupo el palito de la piruleta. Eso ya sería demasiado Bridget-Jones.

No he podido resistirme, y me he puesto a relamer el interior. Siempre lo hago con las natillas de chocolate. En este caso, me he pringado más que con las natillas....,me levanto sigilosa..., mirando de un lado a otro. De repente escucho:

- Sta.¿ Podía ayudarme?...

Diossssss, que bochorno. Le miré desconcertada. Su cara era un signo de interrogación.
Tierra trágame .... Pensé mirándole, e inmediatamente saqué el palito de la piruleta de los labios. El respondió a mi gesto con una expresión de sorpresa mientras gotas de yogurt caían esparcidas encima de sus papeles.

Me llevé la mano a los labios.... ohhhhhh , estaba empapada de yogurt. Para salir de aquella situación bochornosa, se me ocurre , nada más nada menos intentar limpiarlo con la lengua

¿En que estaría yo pensando, para hacer semejante estupidez?

Entonces el resto pasó en cuestión de segundos., Marta ( la jefa ) entró inesperadamente, abrió los ojos de par en par, sacó un paraguas que alguien había dejado olvidado en el paragüero hacía años, y le propinó tal golpe que el pobre hombre, solo tubo tiempo a llevarse las manos a la cabeza , mientras su cuerpo se desplomaba sobre el suelo.

La parte del relato femenina, se la debo a Amie puesto que al ser chica le dá más realismo a la situación ;-)

El palito del yogurt

Era una tarde de lluvia, una de esas tardes en las que el cielo se viste de gris y derrama un torrente de lágrimas, el caso es que deseaba ponerme bajo cubierto, pués el viento invernal, entraba bajo la ropa mojada, por lo que aceleré el paso.

Irrumpí de golpe, entrando por la inercia de mi entrada, en aquella desvencijada oficina de detectives, la puerta estaba abierta no había nadie, me acerqué lentamente al mostrador....
De repente como un resorte salió ella, su pelo rubio ligeramente alborotado y algún botón de su blusa desabrochado, estaba agachada y ahora me mostraba su cara predispuesta a escucharme, pero un momento .....


¿Qué es esto? ... Al principio no me fijé, pero ahora veo sus labios carmín llenos de un liquido espeso, blanco y con grumos, normalmente busco explicaciones lógicas para las cosas, pero que tuviera un palito de una piruleta entre los dientes me desconcertó por completo, ahora estaba preguntándome como se debía hacer "eso" con un palito de piruleta en la boca.
¿Acaso seria doloroso?, me prometí probarlo en alguna ocasión.

El caso es que presenté los papeles y pruebas de mi caso, colocándolas cuidadosamente encima de la mesa, de repente una de aquellas gotas blancas y densas calló sobre mi contrato, la chica aterrorizada se toco los labios, su cara se puso a competir con el carmín de los labios, hasta que estos parecían pálidos y para arreglarlo se puso a autolimpiarse con lametazos.

Naturalmente el resultado resultó grotesco, ahora toda la parte que rodeaba a sus hermosos labios, estaban llenos de aquellos grumos blancos y parte del mostrador (y mis papeles) estaban llenos de ese líquido. Desde luego la técnica del palito debía ser muy efectiva.
En aquel momento llegó una señora de mediana edad, vestida de negro, me miró aterrorizada, con mis dedos en la boca intenté explicarle que yo no tenia nada que ver y avancé hacia ella, en aquel momento gritó despavorida y empezó a gritarme llamándome pervertido y preguntándome si me creía que esta agencia era un PutiClub, no recuerdo nada más, parece ser que un golpe con un paraguas me desactivó el cerebro.....





----- o O o ------


Muy buenos días amigos visitantes:
Estoy desde un rato intentando tomar un yogurt en el trabajo. Digo intentando porque esta mañana se me ocurrió llevarme un yogurt y así poder desayunar algo, pero con las prisas me he olvidado llevarme una cucharilla. Así que me las he ingeniado para tomármelo sin cuchara, pero antes de eso hay que removerlo para que se vuelva líquido.

Pues bien, después de desechar cualquier tipo de objeto que pueda llevar gérmenes oficinescos (bolis, abrecartas..incluso un clip abierto) busco, busco y por mas que busco no encuentro nada que sirva lo mínimo para remover.

Ahora rebuscando en el bolso, he encontrado una piruleta que me regalaron ayer. No hay más que hablar. Al fin y al cabo, lleva palo. El yogurt es natural y a mí sin azúcar no me gusta, acabo de encontrar por los cajones de mi puesto un sobrecillo de azúcar, ¡¡viva!!

Problemas ...Ejem... el palo de la piruleta no llega hasta el fondo del envase por lo que remuevo el azúcar y está demasiado dulce por arriba. Seguro que por el fondo no me va a gustar.

Es verdad, no me gusta. Pero me lo bebo porque no tengo otra cosa. Nadie se ha dado cuenta, bien...

Imaginaros que ahora, mientras yo estoy aquí con mi yogurt y mi piruleta, en tal situación, apareciera un cliente. Espero que al menos, no me encontrara justo en el momento en que chupo el palito de la piruleta. Eso ya sería demasiado Bridget-Jones.

No he podido resistirme, y me he puesto a relamer el interior. Siempre lo hago con las natillas de chocolate. En este caso, me he pringado más que con las natillas....,me levanto sigilosa..., mirando de un lado a otro. De repente escucho:

- Sta.¿ Podía ayudarme?...

Diossssss, que bochorno. Le miré desconcertada. Su cara era un signo de interrogación.
Tierra trágame .... Pensé mirándole, e inmediatamente saqué el palito de la piruleta de los labios. El respondió a mi gesto con una expresión de sorpresa mientras gotas de yogurt caían esparcidas encima de sus papeles.

Me llevé la mano a los labios.... ohhhhhh , estaba empapada de yogurt. Para salir de aquella situación bochornosa, se me ocurre , nada más nada menos intentar limpiarlo con la lengua

¿En que estaría yo pensando, para hacer semejante estupidez?

Entonces el resto pasó en cuestión de segundos., Marta ( la jefa ) entró inesperadamente, abrió los ojos de par en par, sacó un paraguas que alguien había dejado olvidado en el paragüero hacía años, y le propinó tal golpe que el pobre hombre, solo tubo tiempo a llevarse las manos a la cabeza , mientras su cuerpo se desplomaba sobre el suelo.

La parte del relato femenina, se la debo a Amie puesto que al ser chica le dá más realismo a la situación ;-)

miércoles, 8 de octubre de 2008

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

viernes, 3 de octubre de 2008

Pelo de Cobre

Una mujer está en el baño, desnuda, su ropa seca está sobre el suelo mojado.
Mientras la ropa va absorbiendo poco a poco el agua....Sus rizos largos impregnados de agua y jabón, adornan sus hombros, se enjabona lentamente absorta en sus pensamientos.
Sus curvas son acentuadas, de piel anaranjada y cabellos cobrizos, sale tal y como la trajeron del mundo del baño y se dirige al acogedor salón de su cuidado apartamento, en ese momento suena el teléfono y...
Sale precipitadamente de sus pensamientos dirigiéndose al comedor.
Las pisadas se van marcando en el mármol de la estancia, formando un camino de agua mezclada con jabón, sus manos están temblorosas cuando coge el auricular, esperaba esa llamada, sabe la pregunta y ha pensado una y mil veces la contestación.....





Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....

El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..

El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !

La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............

Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!

Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.

¡Jairo había vuelto !. .

El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....

El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.

Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.

Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....

Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............

Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.

Ella no quería

Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

Pelo de Cobre

Una mujer está en el baño, desnuda, su ropa seca está sobre el suelo mojado.
Mientras la ropa va absorbiendo poco a poco el agua....Sus rizos largos impregnados de agua y jabón, adornan sus hombros, se enjabona lentamente absorta en sus pensamientos.
Sus curvas son acentuadas, de piel anaranjada y cabellos cobrizos, sale tal y como la trajeron del mundo del baño y se dirige al acogedor salón de su cuidado apartamento, en ese momento suena el teléfono y...
Sale precipitadamente de sus pensamientos dirigiéndose al comedor.
Las pisadas se van marcando en el mármol de la estancia, formando un camino de agua mezclada con jabón, sus manos están temblorosas cuando coge el auricular, esperaba esa llamada, sabe la pregunta y ha pensado una y mil veces la contestación.....





Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....

El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..

El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !

La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............

Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!

Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.

¡Jairo había vuelto !. .

El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....

El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.

Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.

Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....

Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............

Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.

Ella no quería

Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

Pelo de Cobre

Una mujer está en el baño, desnuda, su ropa seca está sobre el suelo mojado.
Mientras la ropa va absorbiendo poco a poco el agua....Sus rizos largos impregnados de agua y jabón, adornan sus hombros, se enjabona lentamente absorta en sus pensamientos.
Sus curvas son acentuadas, de piel anaranjada y cabellos cobrizos, sale tal y como la trajeron del mundo del baño y se dirige al acogedor salón de su cuidado apartamento, en ese momento suena el teléfono y...
Sale precipitadamente de sus pensamientos dirigiéndose al comedor.
Las pisadas se van marcando en el mármol de la estancia, formando un camino de agua mezclada con jabón, sus manos están temblorosas cuando coge el auricular, esperaba esa llamada, sabe la pregunta y ha pensado una y mil veces la contestación.....





Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....

El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..

El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !

La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............

Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!

Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.

¡Jairo había vuelto !. .

El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....

El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.

Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.

Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....

Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............

Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.

Ella no quería

Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El Hombre de Caramelo



Ignoro completamente por que en la fábrica de caramelos, decidieron darme esa forma humana.

Solo me acuerdo del dolor que me produjo la amputación de uno de mis bracitos, mi dueña, la compradora, me pasaba la lengua distraidamente por todo el cuerpo, los brazos, la cabeza, los pies, yo me concentraba y extraía de mis entrañas el sabor a fresa, con todas mis buenas intenciones, que son las que caracterizan a un buen caramelo.

De repente se hinchó un pequeño bulto entre mis pequeñas piernas, aquella lengua deliciosa lo notó, e inundó de saliva toda la boca de modo que yo flotaba a la deriva en aquel fluido azucarado, pero esa protuberancia de caramelo se hinchaba más y más, aquella lengua se iba volviendo loca pasando por encima, zarandeándome de lado a lado, hasta que me di un golpe fatídico contra los dientes y se me quebró un bracito ya debilitado.

El bracito se deshizo en pocos minutos, fundiéndose en aquel líquido de fresa intensa.

Luego me dejaron encima de la mesa de mármol de una cafetería, desnudo, lleno de babas y fresa, sintiendo escalofríos hasta que al secarse la película viscosa que me envolvía, se transformó en caramelo pegajoso, de modo que quedé enganchado.

Un periódico encima de mi y las prisas de ir a no se donde, total que se olvidaron de mi, ahora estoy pegado a una mesa de mármol superfrío, y con mi único brazo no puedo despegarme.

Busco angustiosamente a mi dueña, solo se que ella mide 50 veces más que yo y su lengua sabe a fresa, pero por favor me gustaría que no comprase otro caramelo, que me fuese fiel, tampoco me seduce la idea de que me coma un niño, allá en la fábrica dicen que los niños y los hombres muerden a los caramelos, triturándolos, no tienen la paciencia necesaria, para deshacerse a lenguetazos.

Si alguien la ve, por favor, que se ponga en contacto conmigo y me ponga un comentario con su localización.

He sido perdido tontamente ..... me olvidaron, quizás no hice bien mi trabajo de caramelo, he sido lamido y olvidado y me siento muy triste.

Se ofrece una buena recompensa en azúcar y sabores, a quién me ofrezca pistas reales, más que nada es por el valor sentimental, no creo que pueda substituir a esa lengua, los hombres caramelo, también tenemos nuestras preferencias para ser comidos y nos gusta ser devorado siempre por la misma lengua.

Fuera el suje

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